Protestan ante el Arzobispado por el anuncio de desahucio de una familia en Yesa

Por • 10 mayo 2018 • Sección: Portada


Abuela, madre e hija deberán abandonar la casa parroquial el 29 de mayo. Con un contrato verbal, residían en el inmueble a cambio de limpiar la iglesia, mantener la vivienda y atender un terreno.

Unas 80 personas han protestado hoy ante la sede del Arzobispado de Pamplona por su decisión de desahuciar de la casa parroquial de Yesa a una familia que, con un contrato verbal en precario, residía en el inmueble a cambio de limpiar la iglesia, mantener la vivienda y atender un terreno.

La protesta, convocada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) en su campaña Stop desahucios, ha reclamado una solución para la familia, abuela, madre e hija de 12 años, que deberán abandonar el inmueble el 29 de mayo pese a haber cumplido con lo pactado.

Según ha explicado a los presentes uno de los miembros de la PAH, hasta hace un año la familia residía en la vivienda sin contratiempos, hasta que hace casi un año se les comunicó que en una semana debían abandonarla por la necesidad de rehabilitar la estructura de la vivienda.

Pese a que la PAH intentó una solución con el Arzobispado, tras una reunión meses después en la que se acordó que un arquitecto visitara la vivienda, finalmente recibieron el aviso del desahucio sin más noticias previas, excepto el cambio de la cerradura de la Iglesia sin previo aviso, lo que impidió que Pilar pudiera ocuparse del templo.

Diario de Noticias, 10/05 /2018


Pilar, la abuela desahuciada: “Cuando vio que no le servíamos para nada nos ha echado”

La propia abuela, Pilar, ha asegurado hoy que el párroco de Yesa les ofreció “la luna y el sol, y cuando vio que no le servíamos para nada nos ha echado” sin decirles el motivo ni “dar la cara”, ha lamentado en presencia de su nieta.

Tras dos pancartas con los lemas “Casa parroquial de Yesa. De la inmatriculación al desahucio” y “El arzobispado desahucia #PilarSeQueda”, los participantes, entre quienes se encontraban las parlamentarias de Podemos Laura Pérez y Fanny Carrillo, han permanecido cerca de media hora entonando eslóganes reivindicativos ante la fachada del Arzobispado, que ha permanecido con puertas y ventanas cerradas.

“Ningún desahucio sin respuesta”, “Ni casa sin gente, ni gente sin casa”, “Arzobispado, cumple lo pactado”, “Desahuciar es un pecado y más cuando has robado”, “Las Pilares se quedan y su nieta, también”, son algunos de los gritos que se han escuchado.

Otro de los presentes ha explicado que cualquier desahucio “es gravísimo, pero en este caso más” porque la Iglesia inmatriculó a su nombre propiedades locales y ahora “hace con ellas lo que quiere”, desde desahuciar hasta vender, en un “negocio descarado”.

#PilarSeQueda El Arzobispado amenaza con el deshaucio de una familia de una casa parroquial

La Plataforma de Afectadas por la Hipoteca ha denunciado esta tarde, junto a la Plataforma por la Defensa del Patrimonio Navarro, el desahucio con el que el Arzobispado amenaza a Pilar y su familia en la casa parroquial de Esa.

«El arzobispo quiere echar de casa a Pilar y a su nieta», ha gritado a través del megáfono un portavoz de la PAH. Acto seguido, ha comenzado a relatar los detalles principales del caso, que arrancó hace un año con una notificación del obispado para que dejaran la casa un tiempo por un problema de termitas. Tras una revisión del estado del edificio que el Arzobispado veía urgente, pero que al final nunca llegó, la Iglesia ha enviado un burofax a esta familia para notificarles que se ponía en marcha el desahucio.

Varias decenas de personas han coreado consignas en favor de Pilar, su hija y su nieta frente a la sede episcopal. Pero nadie ha salido a la puerta. Desde la PAH han reclamado a la Iglesia que se comporte con ética primero como «gran tenedor de propiedades» y, después, que lo haga al menos según los criterios que predica.

Por parte de la Plataforma en Defensa del Patrimonio se ha recordado que este no es el primer caso de desahucio episcopal en Nafarroa. Ha habido otros en Aranaz, Mugiro y Lizoain. Reseñable es que uno de los jueces que intervino en el caso de Lizoain en concreto escribió que la Iglesia «ni siquiera ha tenido compasión». El portavoz de la plataforma ha señalado que, tras inmatricularse bienes que eran de los pueblos, el Arzobispado «hace lo que quiere. En este caso desahucia, en otros ha vendido las casas y hasta las campanas, pues solo les importa el negocio».

Pilar Cortés, la abuela a la que se quiere echar de la casa parroquial de Esa, entró a vivir allí hace cuatro años. Fue un acuerdo verbal con el cura de la localidad. «Junto a la casa hay unos olivares abandonados y necesitaban a alguien para limpiarlos», ha señalado. Según relata, pactaron un intercambio mediante el cual ellas se encargarían de los olivos y limpiarían la Iglesia a cambio de un techo. La existencia de este contrato habría sido admitida por el máximo representante de la Iglesia en Nafarroa en un encuentro que mantuvo con la familia, pero que no dio fruto.

A lo largo de este tiempo, la familia ha acometido varias obras en la vivienda. Ha sustituido las viejas tuberías de cobre, los desagües y lo más caro ha sido sustituir las ventanas. Las dos mujeres mayores de edad cobran ahora el subsidio por desempleo, de ahí que esos desembolsos hayan sido tan costosos para ellas. En cuanto a la menor, está escolarizada en Zangoza, donde se encuentra perfectamente integrada. Pilar lamenta que el párroco con el que hablaron en un primer momento «ni cumple ni da la cara».

Iturria: Ahotsa.info/Naiz.eus


Escribe un comentario